El cuero se moldea sobre hormas de madera hasta que toma la forma del monedero, se deja secar y después se tiñe. La lengüeta sirve para abrirlo con una mano.
Hay colores para casi todos los gustos: rojos, granates, morados, verdes, azules, amarillos y el color natural del cuero.
Cada pieza se hace a mano en el taller de Víctor Montero en Lugo.





